Khalil, el NADAdor
lunes, 16 de abril de 2012
lunes, 14 de julio de 2008
¿Cuándo nos soltarán?
En la selva hemos caminado para ustedes aun cuando la lluvia hacia tambalear nuestros pies y la cruel oscuridad nos cegaba.
¿Cuándo nos soltarán?
Comimos sólo arroz y bebimos muertas aguas mientras ustedes bombardeaban ciudades, y rápidamente nos ocultamos cuando el ejercito venia a rescatarnos.
Ustedes se deleitaban con un festín de cerdo en un día soleado, pero nosotros estábamos encadenados, con acero en la garganta.
Sucumbíamos a la debilidad y caíamos a mitad de recorrido, ustedes venían con fusil en mano a forzar nuestro paso, pero veían que aún agotados intentábamos levantarnos por nuestra cuenta.
¿Cuándo nos soltarán?
La humedad ampollaba nuestros pies, y la punzante espesura cortaba nuestras manos hasta el hueso. La fiebre quemaba nuestras entrañas, mientras los gusanos crecían alimentándose de nuestra carne; y ustedes nos azotaban por que éramos un lento estorbo...
¿Cuándo nos soltarán?
Pero dentro de poco tiempo seremos libres, escaparemos por el río o por el monte... o vendrán nuestros hermanos, héroes de nuestra patria. Y aunque ordenen a batallones enteros ir tras nuestros pasos, nunca nos agarrarán...hasta que logren detener con la palma de la mano el caudal de un río y logren asir con sus cadenas al viento.
¡Cuándo nos soltarán!
¿Cuándo nos soltarán?
Comimos sólo arroz y bebimos muertas aguas mientras ustedes bombardeaban ciudades, y rápidamente nos ocultamos cuando el ejercito venia a rescatarnos.
Ustedes se deleitaban con un festín de cerdo en un día soleado, pero nosotros estábamos encadenados, con acero en la garganta.
Sucumbíamos a la debilidad y caíamos a mitad de recorrido, ustedes venían con fusil en mano a forzar nuestro paso, pero veían que aún agotados intentábamos levantarnos por nuestra cuenta.
¿Cuándo nos soltarán?
La humedad ampollaba nuestros pies, y la punzante espesura cortaba nuestras manos hasta el hueso. La fiebre quemaba nuestras entrañas, mientras los gusanos crecían alimentándose de nuestra carne; y ustedes nos azotaban por que éramos un lento estorbo...
¿Cuándo nos soltarán?
Pero dentro de poco tiempo seremos libres, escaparemos por el río o por el monte... o vendrán nuestros hermanos, héroes de nuestra patria. Y aunque ordenen a batallones enteros ir tras nuestros pasos, nunca nos agarrarán...hasta que logren detener con la palma de la mano el caudal de un río y logren asir con sus cadenas al viento.
¡Cuándo nos soltarán!
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